
De Arantxa a Paz Vega: amores, deudas y empresas al borde de un ataque de nervios.
El verano tiene dos caras para las empresas. Una, bastante agradable, es la de las vacaciones y esa extraña convicción de que todo lo que no se resuelva en julio podrá esperar tranquilamente a septiembre. La otra es menos amable: impuestos, cuentas, tesorería, facturas que siguen sin cobrarse y números que, a diferencia de los…