¿Cómo preparar un buen juicio? LA RECLAMACIÓN EXTRAJUDICIAL
7 claves para reclamar extrajudicialmente y preconstituir prueba sobre
la existencia de la deuda.
¿Cuándo es aconsejable reclamar extrajudicialmente el pago de una deuda o el cumplimiento de una obligación? A continuación te damos 7 claves para hacer una reclamación extrajudicial que funcione.
¿Qué es una reclamación extrajudicial? ¿Se necesita siempre un abogado?
A través de una reclamación extrajudicial buscamos resolver un conflicto sin recurrir a los tribunales. Este enfoque ofrece varias ventajas, incluida la informalidad y la flexibilidad, y puede ser una opción efectiva para resolver conflictos de forma rápida.
No siempre será necesaria la presencia de un abogado, aunque puede ser aconsejable a partir de cierto punto, como veremos en este artículo.
Acudiremos a este tipo de reclamación cuando haya esperanza de cumplimiento, cuando no todo esté perdido. Si no existe esa posibilidad, lo mejor es no perder tiempo y acudir directamente a tu abogado de confianza.
Es crucial que la reclamación reúna determinadas características que más tarde nos ayudarán a probar su existencia y el incumplimiento de la parte contraria.
Las 7 claves de una reclamación extrajudicial que sí funciona
- Hazla por escrito. Una reclamación verbal es difícil de probar después. Toda reclamación extrajudicial debe quedar documentada desde el primer momento.
- Identifica claramente a las partes. Nombres completos, direcciones y cualquier otra información relevante que facilite la comunicación y no deje dudas sobre quién reclama y a quién.
- Describe con precisión lo que reclamas. Especifica los derechos o intereses que consideras vulnerados y las acciones o compensaciones que solicitas como resultado de la controversia.
- Solicita una respuesta expresa, con plazo. Establece un plazo razonable para que la otra parte responda y participe en el proceso de resolución — sin plazo, la reclamación pierde fuerza.
- Utiliza un medio que deje constancia fehaciente del envío y la recepción. Burofax, correo electrónico certificado o cualquier medio equivalente. Una reclamación que no puedas demostrar que llegó a su destinatario vale mucho menos ante un juez.
- Guarda copia de todo lo enviado y recibido. Cada intercambio —incluidas las respuestas parciales, promesas de pago o excusas del deudor— puede convertirse en prueba de reconocimiento de deuda.
- Mantén un tono firme pero profesional. Una reclamación agresiva o con amenazas desproporcionadas puede jugar en tu contra si el asunto acaba en los tribunales; describe los hechos y las consecuencias legales con claridad, sin necesidad de elevar el tono.
¿Cómo funciona una reclamación extrajudicial?
Se empieza con una notificación formal a la otra parte, detallando lo que se reclama y fijando un plazo razonable para resolverlo. Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, esta notificación no es solo una buena práctica: en la mayoría de los casos es, además, el MASC (Medio Adecuado de Solución de Controversias) que la ley exige haber intentado antes de poder presentar una demanda. Documentarla bien —fecha, contenido, medio fehaciente— sirve, por tanto, para dos cosas a la vez: presionar al deudor y acreditar ante el juzgado que has cumplido este requisito.
Recibida la notificación, la otra parte tiene la oportunidad de responder y negociar. Si no se alcanza un acuerdo, queda abierta la vía judicial.
¿Qué hacer si no se recibe respuesta?
Si el deudor no responde en el plazo fijado, no hay que esperar más: toca escalar. Eso puede significar enviar un nuevo requerimiento con un tono más firme, o directamente pasar el expediente a tu abogado para valorar la vía judicial — la falta de respuesta suele ser, en sí misma, una buena prueba de que el acuerdo extrajudicial no va a llegar.
Tiempos para realizar la reclamación extrajudicial
Las deudas prescriben a los 5 años, conforme al artículo 1964.2 del Código Civil, salvo que la ley establezca otro plazo especial. Pero la realidad es que esperar cinco años para reclamar una deuda condena al acreedor, casi con total seguridad, al fracaso.
Si algo nos ha enseñado la práctica es que en la lucha contra la morosidad el tiempo es esencial. No hay que dejar pasar el tiempo para reclamar una factura impagada. Muchos de nuestros clientes no reclaman las deudas a las primeras de cambio y esperan un tiempo. La realidad es que si el impago se debe a un error, rara vez se arregla sin reclamar, porque el moroso ni siquiera se ha dado cuenta; y si el impago es voluntario, más vale pronto que tarde.
Nuestro consejo jurídico es reclamar cuanto antes, dejar constancia escrita, y si no contesta o no cumple con lo pactado, iniciar la vía judicial a la mayor brevedad posible — bien mediante el procedimiento monitorio (con las salvedades que ya explicamos en nuestro artículo sobre el procedimiento monitorio), bien a través del juicio verbal u ordinario correspondiente, según la cuantía.
Además, esta reclamación te permitirá recuperar el IVA de las facturas impagadas — te lo explicamos en detalle en cómo recuperar el IVA de tus facturas impagadas.
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