MOROSIDAD
¿Por qué la IA es un peligro para tu empresa?
Nos reímos del coche que acaba en el mar por seguir al GPS, pero en las empresas está pasando lo mismo con la IA. Te contamos los dos riesgos que vemos cada día y cinco preguntas que debes hacerte antes de usarla.
¿Por qué la IA es un peligro para tu empresa?
¿Cuántas veces has oído en las noticias que un camión se ha quedado atrapado en una calle estrecha? ¿O que un coche ha bajado por unas escaleras, o ha acabado en el mar, porque el conductor siguió al TomTom sin levantar la vista?
Nos reímos. Nos parece ridículo. Pues eso mismo está pasando en las startups y en las empresas con la inteligencia artificial. Cada vez son más los que publican, escriben y deciden sin juicio y sin crítica, solo porque lo dice la pantalla.
La IA es un gran instrumento y está aquí para ayudarnos, no para sustituirnos. Bien usada, te prepara un primer borrador o te resume un documento largo en minutos. El peligro empieza cuando le dejas el volante.
Por eso ayer fuimos a la conferencia del profesor Domènec Melé en IESE Business School sobre la IA y la dirección de empresas. Lo difícil no es constituir una empresa o dirigirla. Lo difícil es hacerlo con criterio. El conocimiento te lo facilita la IA. La sabiduría, que es saber ver el conjunto y distinguir lo que de verdad vale, sigue siendo cosa de personas. Nos quedamos con una frase suya: «La responsabilidad no desaparece porque una recomendación proceda de un algoritmo».
En nuestro día a día vemos dos riesgos que se repiten.
Primer riesgo: contratos y pactos de socios hechos con la IA
Una startup arranca con prisa. Los socios piden a la IA un pacto de socios, lo leen por encima, les parece completo y lo firman. Suena profesional. Tiene cláusulas de arrastre, de permanencia y de no competencia.
El problema llega cuando hay que usarlo. La IA mezcla modelos de otros países, usa figuras que aquí no funcionan igual y no sabe lo que los socios se dijeron en la mesa. Tampoco te avisa de lo que falta.
Un ejemplo. La Ley de Sociedades de Capital dice que los pactos que se mantengan reservados entre los socios no son oponibles a la sociedad (art. 29 LSC). Si ese pacto no se coordina con los estatutos, el día del conflicto puede servir de mucho menos de lo que creías.
Lo mismo pasa con los contratos con clientes, proveedores o agentes comerciales. Un contrato mal hecho es la puerta de entrada del impago y del pleito. La IA puede darte un borrador, pero quien sabe qué necesita tu empresa y qué riesgo corres es un profesional que lo revise.
Segundo riesgo: la responsabilidad de los administradores
Si eres administrador, la ley te exige actuar con la diligencia de un ordenado empresario y pedir la información adecuada y necesaria para decidir (art. 225 LSC). Tus decisiones de negocio quedan protegidas, aunque salgan mal, si actuaste de buena fe, sin interés personal, con información suficiente y con un procedimiento de decisión adecuado (art. 226 LSC). Y si causas un daño por dolo o culpa, respondes frente a la sociedad, los socios y los acreedores (art. 236 LSC).
Todavía no hay sentencias en España sobre administradores que decidieron siguiendo a la IA. Sí las hay sobre la información con la que se decide. La Audiencia Provincial de Madrid, en sentencia de 13 de febrero de 2026 (ECLI:ES:APM:2026:2286), protegió a unos administradores porque se habían apoyado en un informe externo y habían seguido su procedimiento interno.
Nuestra opinión: hacer caso siempre a la IA sin comprobar nada difícilmente será información suficiente ni un procedimiento adecuado. «Me lo dijo ChatGPT» no te va a proteger. Decidir así es una grave negligencia, y la culpa basta para responder con tu patrimonio.
Mira por la ventana
Usa la IA, pero revisa lo que te da, deja constancia de cómo decides y no firmes contratos ni pactos sin que los vea un profesional. En Globalway Abogados todo trabajo lo revisan dos personas antes de salir. Con la IA, igual.
La IA es un buen copiloto, pero el volante es tuyo. Y si el coche acaba en el mar, quien responde eres tú.
En Globalway Abogados te ayudamos a firmar con seguridad y a protegerte como administrador. Deshacedores de entuertos. Un buen contrato evita pleitos e impagos.
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¿Se ha quedado con dudas?
En el blog desarrollamos cada figura con su artículo y su jurisprudencia, que es donde suelen estar los matices que cambian un caso.